Aprovéchate del miedo

Una de las herramientas que utilizamos las personas para adaptarnos al medio, es el miedo.
El miedo en los humanos es normal siempre y cuando no interrumpa la actividad genérica de la persona. Además hay varios tipos de miedo: a uno mismo, a las personas que nos rodean, al trabajo, a una situación novedosa, a la vida en general… y así podríamos llenar una gran lista.
Como miedosa que soy, me interesa el tema. He leído sobre el miedo y he conseguido cambiar la forma de relacionarme con él. Antes tenía miedo a tener miedo, ahora me aprovecho de las ocasiones en las que lo siento para solucionar lo que no funciona del todo bien en mí. Cuando tenemos fiebre, estamos incómodos pero podemos agradecerle algo a estas decimillas de más, porque nos indican que algo va mal y así podremos consultar con el médico y solucionar el problema.
Del mismo modo, el miedo es un buen indicador de nuestro estado psicológico. En el libro El valor del miedo, de Gavin de Becker, leí la siguiente reflexión:
Lo que se teme casi nunca coincide con lo que se piensa que se teme, ya que los miedos superfluos esconden muchas veces otros males mas profundos.
Me encantó esa frase. A partir de entonces trato el miedo con mucha más comodidad, ¡incluso a veces me resulta divertido! Creo que el miedo no es un enemigo.
Aceptar su existencia, comprender el mensaje que encierra y por supuesto, lanzarnos a hacer eso que tanto miedo nos da, nos permite crecer como personas.
Escrito por Elena Lorés
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